Los operativos de ayuda en catástrofes, ya sean locales como el tremendo accidente del tren Alvia en 2013, nacionales como la DANA de Valencia en 2024, o internacionales como la guerra de Ucrania, han llevado a los voluntarios de la Protección Civil en Santiago de Compostela a dar mucho más de lo que se creían capaces. Según Begoña del Río, Policía Local y Jefa de Protección Civil, la satisfacción es tal que “los voluntarios recibimos más de lo que damos”. Lo confirmaron dos voluntarias: María, diseñadora de moda, que gestiona las redes, y Patri, informática, que ha creado la aplicación operativa.
Protección Civil ayuda en casi todos los eventos, desde las carreras populares y los encuentros deportivos hasta los fuegos del Apóstol. Y en todos los problemas, desde los accidentes de tráfico hasta la desaparición de personas y las vacunaciones durante la pandemia de Covid. Por no hablar de los recorridos en bici para asegurarse de que todo esté bien en el Camino de Santiago. La agrupación local es puntera en la realización de cursos, desde primeros auxilios a comunicaciones, o desde accidentes hasta pequeños incendios, sin excluir la captura de serpientes.







